¿Buscas un trabajo al que amar?

24 Ago 2016
Esther Martín
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Hoy me he levantado con ganas de contarte todo esto. Te hablo desde mi propia experiencia…

Hay circunstancias no deseables de todo tipo que no podemos cambiar, que realmente no podemos controlar por los motivos que sean, eso ya lo sabes ¿verdad? Pues déjame decirte una cosa: cuanto antes lo aceptes, antes dejarás de sufrir.

En cuanto dejas de prestar atención a lo “no deseable” que no puedes cambiar, va desapareciendo de tu mente, de tus pensamientos, deja de producirte malestar y, finalmente, deja de formar parte de tu vida…

Es cierto que a veces resulta complicado, sobre todo si estamos sufriendo en exceso y ese estado emocional no nos permite ver la realidad de manera más optimista.

Pero también es cierto que tenemos el poder de elegir. Podemos (y deberíamos) comenzar el día eligiendo.

¿Qué podemos elegir cada día antes de empezar nuestra jornada laboral?

¿Qué será lo que marque la diferencia entre un día anodino y un día estupendo?

¿Qué prefieres tener, un día maravilloso o un día desastroso?

Pues tengo que decirte que tienes un poder. Tienes el poder de elegir qué tipo de día quieres tener, simplemente has de elegirlo conscientemente.

¿Sencillo? Por supuesto. Es solo un cambio de enfoque.

Cuando te levantas de la cama pensando que te espera una dura jornada de trabajo, que tienes que salir a buscar clientes, que ojalá no tuvieras que ir trabajar, a ver si ya llega el fin de semana… O que no te gusta esto, o aquello, o cualquier otro pensamiento negativo que predomine en tu mente…

¿Qué crees que obtendrás? Esa actitud negativa de queja no te traerá nada bueno.

Atraerás más pensamientos negativos a tu mente, más queja, y eso no hará más que seguir atrayendo circunstancias, de todo tipo, que responderán a esos pensamientos, a esa actitud negativa con la que te levantaste.

¿No ves que ya estás predispuesto a experimentar eso mismo?. Tu mente está predispuesta a experimentar eso, y ¡eso es lo que obtendrás!.

Lo más probable por tanto, es que tengas un día “malo”; es posible que discutas con alguien, estarás de mal humor y atraerás a personas que tengan el mismo estado de ánimo que tú: personas con actitud negativa, de queja, malhumorados,…

¿Crees que si te quejas encontrarás circunstancias positivas?

¿Crees que la infelicidad que te genera esa actitud negativa va a aportar algo bueno a tu vida?

Quizá no seas consciente de ello ahora.

Te propongo un sencillo ejercicio: Párate y piensa ¿Qué actitud tienes ahora mismo? ¿negativa, positiva? ¿de queja, de gratitud? ¿de desilusión, de esperanza? ¿no te gusta lo que haces o amas lo que haces?

El momento es ahora. Elige un cambio de actitud ahora. Y comenzarás a ver los resultados…

Repito: Puedes elegir tener una actitud positiva.

Sin escoger esta actitud el resto será una pérdida de tiempo. Busques lo que busques no llegará. El cambio debe ser interno: ¡tu actitud es tuya y eso sí lo puedes cambiar!

Y ya que nos proponemos cambiar y elegir…¿Por qué no elegir la mejor actitud? ¿quieres saber cuáles son? Sin lugar a dudas: el amor y la gratitud.

Comienza a amar lo que haces y descubrirás una fuente de energía inagotable, de creatividad y de pasión.

¿No es eso al fin y al cabo lo que anhelamos? Mayor energía, mayor creatividad, pasión, entusiasmo, alegría e inspiración.

Quizá esté de moda creer que nadie debería conformarse con lo que tiene, que nadie debería resignarse y hacer un trabajo que no ama… Nos decimos que la vida es demasiado corta para dedicarla a una ocupación que no nos gusta del todo…

¿Qué sentido tiene entonces buscar un trabajo “al que amar”?

Podemos pasar la vida buscando las circunstancias laborales ideales (¡y eso está bien!) pero creo que haciendo eso perdemos la oportunidad que nos brinda nuestra vida actual, nuestro trabajo actual, nuestra actividad actual.

Nos perderíamos la oportunidad de comenzar a amar lo que ya hacemos, lo que ya tenemos ¡lo que ya tienes!

Lo ideal sería amar lo que hacemos sin perder de vista que podemos aspirar a algo mejor. ¿Qué opinas?

Ten el coraje de cambiar eso tan simple (comenzar a apreciar lo que tienes). El cambio puede ser inmediato.

Si cambias el modo en que ves tu realidad, tu realidad cambia.

Esta afirmación es absolutamente real y me encanta experimentarlo cada día 🙂

Y todo comienza con una libre elección de pensamientos y sentimientos adecuados.

¿Qué cambio quieres experimentar en tu trabajo?¿Más y mejores clientes, por ejemplo? No sé… Sea lo que sea, comienza amando y sintiendo gratitud por lo que ya tienes y haces. Ama cada tarea que compone tu actividad. Ese estado mental te traerá más por lo cual sentir amor y gratitud.

¡Mayor felicidad e inspiración!

Centra tu atención en todo lo bueno que percibes, aunque ahora mismo casi no lo puedas ver…

¡A cada paso, ama y agradece! Atraerás más de aquello por lo que estés agradecido. Y lo mejor de todo: lo puedes hacer o comprobar en cualquier parcela de tu vida (trabajo, relaciones personales, salud, …)

Haz la prueba, no tienes nada que perder, ¡pero sí mucho por ganar!

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