4 claves para salir de tu zona de confort y conseguir tus metas

17 Ene 2020
Esther Martín
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Hoy te quiero dar cuatro claves indispensables que te ayudarán a conseguir tus metas con mayor facilidad y menos resistencia.

¿Te ha pasado alguna vez que te propones conseguir una serie de objetivos, metas o buenos propósitos, pero te rindes antes de haber alcanzado alguno de ellos?

Haces una lista de cosas que deseas conseguir, nuevos hábitos saludables como hacer deporte, andar, practicar yoga, meditación… Aprender nuevas habilidades y adquirir nuevos conocimientos como dominar un idioma nuevo o aprender a hablar en público, o emprender un nuevo negocio, un proyecto ilusionante o cambiar de trabajo, sin embargo al final no consigues consolidar ningún hábito ni conseguir tus propósitos.

Tener objetivos escritos está muy bien, de hecho constituye el primer paso para comenzar a lograrlo. Pero hay que hacer algo más, hay que comprometerse con uno mismo, ponerse en acción, hacer cambios, salir de la zona de confort, dejar de procrastinar, establecer pequeños pasos intermedios, seguir un plan de acción y establecer una serie de rutinas y hábitos que te acerquen a tu meta.

Sin acción no hay resultados

Está claro que si siempre haces lo mismo, nunca conseguirás tus metas.

Si tú también posees una lista de objetivos que te has propuesto conseguir en unos meses, te voy a dar cuatro recomendaciones. Son cosas que yo misma he llevado a cabo y que sigo haciendo cada vez que tengo nuevos objetivos a la vista. Creo que sin estas pautas que estás a punto de leer, jamás hubiera conseguido lo que he conseguido hasta ahora. Toma nota:

Ve poco a poco

A nuestro cerebro no le gustan los cambios, se resiste a cambiar. Nos convence con distintas estrategias para que mantengamos nuestras rutinas de siempre. Desde el punto de vista del cerebro, salir de la zona de confort es una amenaza. Él está obsesionado con tu supervivencia y poco o nada le importa que tengas éxito. Interpreta que salir de la zona de confort supone un peligro para ti. Por eso, si quieres hacer cambios, si tienes metas y objetivos, va a ser más complicado conseguirlas si empiezas todo a la vez.

Tu cerebro y su resistencia al cambio, te va a sabotear los planes. 

Para evitarlo, mi sugerencia es la siguiente: elige una meta, y empieza y no pares hasta conseguirla. Y luego sigue con otra meta, y así sucesivamente… Ve poco a poco, pasito a pasito, no le hagas creer a tu mente que son grandes cambios. Establece fechas y ve dando pasos hacia adelante. A medida que vayas avanzando, date premios para mantenerte motivado y con energía positiva. 

Ten claros tus motivos

Es vital que tengas claros tus motivos, es decir, que sepas para qué deseas esos cambios, para qué quieres conseguir tus metas, cuáles son tus razones fundamentales y qué beneficios que obtendrás. 

Tener claridad absoluta sobre para qué deseas lo que deseas, te facilitará la tarea de salir de la zona de confort.

Al hacer esto te sentirás más motivado. La motivación es deseable y necesaria para ponerte en acción y alejarte al máximo de tu zona de confort. Cuanto más lejos vayas de esa zona limitante, más cerca estarás de tus objetivos, metas y sueños. 

Además, te sugiero que pienses y te imagines con frecuencia en tu meta cumplida, pero a la vez, disfruta el camino. Cuanto más pienses en tus proyectos futuros, cuanto más te ilusiones, más dopamina generarás, más motivado estarás, más ganas de ponerte manos a la obra tendrás.

Cuando pierdas la motivación y tengas ganas de abandonar y tirar la toalla, vuelve a pensar en tus motivos, tus razones y lo que vas a ganar cuando consigas tu meta u objetivo.

Cambia tus palabras y convierte tus excusas en propósitos

A veces, cambiar una sola palabra puede transformar una situaciónCambiar tus palabras y tu monólogo interno te puede llevar un cambio positivo en tu vida. 

Las palabras no solo describen tu realidad, también la crean.

Cuando conformarte con cualquier cosa toma el control de tu vida, sin darte cuenta utilizas un gran número de justificaciones para explicar por qué no haces lo que en el fondo sabes que deseas hacer. Es decir, en lugar de avanzar, buscas una buena excusa que te ayude a explicar por qué no “puedes” actuar. 

Al cambiar las palabras, te reprogramas y cambias tus excusas en propósitos, incluso, en una misión de vida. Te propongo un sencillo método para destruir las excusas en menos de un minuto reprogramando tu mente. Ya no habrá pereza en tu vida diaria. 

Identifica tus excusas y analiza las consecuencias que tienen en tu vida

Algunos excusas típicas que nos mantienen anclados en el conformismo y alejados de una vida extraordinaria son las siguientes:

  • No puedo comenzar mi negocio o no puedo ser empresario porque no tengo dinero.
  • No puedo ser exitoso porque no tengo dinero.
  • No puedo ser millonario porque no tengo dinero.
  • No puedo trabajar por mis sueños porque tengo hijos.
  • No puedo emprender el negocio de mis sueños porque ya soy mayor.
  • No puedo tener éxito en este negocio porque no fui a la universidad.

Con este tipo de excusas es imposible ver oportunidades en ningún lugar. Tu mente no puede percibir lo que tú niegas que existe. 

Y la pregunta que seguramente viene a tu mente es: ¿Cómo puedo destruir mis excusas? Ahora mismo lo verás.

¿Cómo destruir tus excusas en menos de un minuto y transformarlas en propósitos poderosos?

La manera de hacerlo es cambiando el orden de las palabras. Así transformas las excusas en propósitos poderosos que cambiarán tu vida. Hay que hacer dos cosas: 

  • Primero hay que invertir la oración, cambiando el orden de las palabras.
  • Después, sustituir las palabras “No puedo” por “Tengo”

Teniendo en cuenta las excusas que pusimos de ejemplo, quedaría así:

  • No puedo comenzar mi negocio o no puedo ser empresario porque no tengo dinero →Porque no tengo dinero tengo que comenzar mi negocio.

Observa cómo leyéndola al revés e intercambiando las palabras “no puedo” por “tengo”, cambia el sentido completo de la oración.

Este método cambia una excusa, una barrera, un obstáculo y lo convierte en una razón, un propósito y una visión ilusionante.

Será mucho más inspirador que te digas a ti mismo: Precisamente porque no tengo dinero, tengo que comenzar un negocio. Y por esa razón necesito hoy comenzar una gran historia. 

Y será una gran historia porque, al final, cuando logres el éxito en tu negocio y tengas abundancia, podrás mirar hacia atrás y contar una gran historia inspiradora que no creaste invirtiendo muchísimo dinero. Podrás contar que no tenías ni un céntimo y justamente por esa razón comenzaste tu negocio.

Cambiar una excusa por un propósito es mucho más inspirador para tu vida.

Otro ejemplo: Porque tengo hijos, tengo que trabajar por mis sueños.

Y así con cada ejemplo y con cada excusa. De esta manera podrás ir convirtiendo tus excusas en propósitos poderosos, en una visión ilusionante que cambiará tu vida y tu destino.

Creo que esta técnica tan sencilla es una magnífica forma de reprogramar tu mente para derrotar la pereza, el conformismo y la inactividad.

Las excusas que te pone tu mente son mentira. Recuerda que lo único que quiere tu mente protectora es mantenerte “a salvo” en tu zona de confort. Ella quiere que te quedes donde estás y que no avances. 

No sé cuál será la excusa que te estás poniendo, pero si la analizas en su nivel más profundo, te darás cuenta de que el único fin es que te quedes donde estás. 

Recuerda: tú eres el responsable de tu éxito. Tú decides lo que quieres hacer. Es tu decisión.

Ponte en marcha aunque te dé pereza

Y la última recomendación es importante si normalmente te cuesta comenzar y dar los primeros pasos. Si eres de los que procrastinas hasta el infinito, lee con atención, porque este es el comienzo de todo cambio: No esperes a estar motivado para empezar. Ponte en marcha, da el primer paso aunque no tengas ganas. No lo pienses, hazlo sin ganas

Primero hay que ponerse en acción y después viene la motivación. Ponte en marcha a hacer lo que sea, aunque no te apetezca. A medida que lo hagas empezarás a sentirte bien contigo mismo y generarás confianza, motivación y energía positiva para seguir avanzando hacia ese sueño, meta y visión.

Espero que lleves a cabo esta cuatro sencillas recomendaciones para saltar lejos de tu zona de confort y estar cada día más cerca de tus metas.

La vida comienza donde termina tu zona de confort

 

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