10 sencillas recomendaciones para ser mucho más feliz.

5 Mar 2017
Esther Martín
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Esta misma semana he presentado mi libro “Él y ELA, Una Historia Real de Amor, de Amor a la Vida” www.elyela.com. Un libro que, pese a la historia narrada, pretende que ser un canto a la vida, al amor y a la esperanza. Durante la presentación predominaron palabras como optimismo, vida, enfermedad, esperanza, amor y felicidad. También se rescató la idea de que “siempre tenemos motivos para sonreír”, pero esto debe ser una decisión consciente que cada persona debe hacer, si lo que realmente desea es ser feliz.

La felicidad no es algo que se deba alcanzar en un momento determinado, ni debe ser una meta como tal; tiene que ser algo más: la felicidad es algo que nos debe acompañar de por vida y que cada uno lleva dentro, no depende, por tanto, de circunstancias externas.

¿Estás triste?

Es normal sentirse desdichado en determinados momentos; de hecho hay circunstancias adversas que nos arrebatan nuestra particular felicidad de un plumazo. Sin embargo, tenemos el poder y la libertad de elegir si queremos seguir viviendo desde la felicidad y el amor o desde la desesperación y la insatisfacción.

Siempre me han encantado las listas y por ello he elaborado para ti una muy sencilla; para que recurras a ella en caso de que tu felicidad amenace con desaparecer, o si en este momento te encuentras un poco “de bajón”, o simplemente porque quieras tener más recursos para vivir una vida plena. Toma nota:

Practica la gratitud

Dar las gracias por todo lo que eres -y por todo lo que tienes-, puede cambiar tu vida entera. Solo tienes que hacer una lista con todas las cosas por las que te sientes agradecido:

  • Tu salud.
  • Tu familia.
  • Tu pareja.
  • Tus amigos.
  • Tu mascota.
  • Tu casa.
  • Tus alimentos.
  • Tu coche.
  • Tus viajes.
  • Tu trabajo.
  • Tus electrodomésticos.
  • Tus libros.
  • Tus plantas.

Siéntate y haz una lista de diez cosas por las que te sientes agradecido, verás cómo sube tu energía. Yo suelo escribir en mi “diario de agradecimientos”, hago listas anotando todas las cosas por las que me siento agradecida. Es una manera muy sencilla de mejorar el estado de ánimo; desde que lo hago me siento pletórica.

Mira siempre “el lado bueno de las cosas”

Por muy negativa que pueda resultar una situación, siempre se puede extraer algún aprendizaje o algún aspecto positivo (“No hay mal que por bien no venga”). Comienza a practicar el arte de ver lo positivo y desarrollarás, poco a poco, un pensamiento optimista, algo fundamental si quieres ser más feliz. Si ya eres positivo ¡enhorabuena! Y si aún pesimisma, tranquilo, ser optimista se puede aprender, es cuestión de práctica.

Sé amable con los demás

Algo tan sencillo como tratar a los demás con gentileza y afecto funciona como el más potente de los antidepresivos. Una palabra amable te alegra el día y el corazón. En general cualquier acto de bondad tiene este efecto. Cualquier persona que es objeto de un acto de bondad, o que es tratado afectuosamente, experimenta una sensación placentera como resultado del aumento de la serotonina en su cuerpo. Cuanta más tenemos, mejor nos sentimos; produce una sensación placentera inmediata. Además del aumento de la serotonina, la amabilidad produce en su receptor una mejora en el sistema inmunitario. Es más, también el que observa el acto de bondad o generosidad, experimenta el mismo efecto. ¡Sé amable y experimenta inmediatamente sus beneficios!

Abraza, besa y elogia más a tus seres queridos

Esto está muy relacionado con el punto anterior. Ya sabes, los besos y los abrazos son medicinas para el alma. Mira a tu alrededor ahora mismo y ¡busca a alguien para comprobarlo! Espero que pronto me cuentes los resultados.

Perdona

No perdonar solo te hace daño a ti y es un enorme gasto energético que va a limitar tu capacidad para ser feliz. Perdona y deja ir, solo así experimentarás una disminución de tus emociones negativas. Perdona mentalmente a todo el mundo (aunque sepas que tú tenías razón o lo que sea) y, sobre todo, perdónate a ti mismo.

Establece metas, planes, sueños y objetivos

Tú debes ser el piloto de tu viaje, el director de tu propia película. No dejes que la vida te lleve de aquí para allá sin tener un horizonte claro. Debes comenzar determinando qué es aquello que te gustaría conseguir. Hazlo por escrito y establece fechas límite. Existen distintas maneras y técnicas para lograr tus objetivos, pero debes comenzar concretando aquello que deseas.

Ata tu vida a un objetivo -o a un sueño-. Experimentarás un aumento de energía y obtendrás el combustible necesario para llegar a tu meta.

Evita las comparaciones y mantén tu autoestima en buen estado

Compararnos con los demás es un pasaporte seguro hacia la infelicidad. Lo importante no es ser mejor que nadie, sino ser lo mejor que puedas ser. Así que deja de compararte y comienza a hacer una lista con todas aquellas cualidades que te gustan de ti; seguro que cada día descubres algo bueno, que te gusta y que te hace único. Comienza hoy mismo tu lista y verás crecer tu autoestima poco a poco.

Cuida tu cuerpo, cuida tu mente

Por todos es sabido que la actividad física proporciona cantidad de beneficios a nivel físico y mental. Cualquier ejercicio contribuye al bienestar psicológico, disminuye el estrés, la ansiedad, la depresión y los sentimientos de soledad. También puedes cuidar tu cuerpo y tu mente alimentándote adecuadamente, masajeando tu cuerpo, practicando la meditación, bailando,… Elige la actividad que más te guste para cuidar cuerpo y mente.

Ríe todo lo que puedas y tómate las cosas con humor

El humor te ayudará a liberar tensión y angustia, adquiriendo perspectivas diferentes ante los obstáculos y problemas de la vida. La risa, ese privilegio del ser humano, debes utilizarla incluso en las circunstancias más incómodas y embarazosas. Algo tan sencillo como la risa te proporcionará verdadera felicidad. Comienza por reírte de ti mismo.

Haz cada día algo que te ilusione

No dejes que tu vida sea monótona y aburrida. Intenta hacer algo, aunque sea sencillo, que te guste mucho. Todos necesitamos hacer cosas que nos ilusionen o saber que hay algo especial que nos espera al final de un día de trabajo agotador.

Te sugiero, por ejemplo:

  • Dar un paseo por un bonito parque.
  • Ver una película con tu pareja.
  • Invitar a una amigo a un café.
  • Escribir una nota de agradecimiento a alguien.
  • Leer un buen libro.
  • Tomar un baño relajante.
  • Abrir una botella de vino.
  • Montar en bici.
  • Hacer un plato especial.
  • Escribir.
  • Hacer un regalo,…

Estas son simples pero potentes recomendaciones que pueden marcar la diferencia en tu vida. A mí me sirven y estoy segura que a ti también pueden ayudarte a sentirte más feliz (si quieres)… Espero que así sea.

Si tienes algún amigo o familiar que creas que necesita sentirse mejor, comparte este artículo con él; seguro que te lo agradecerá.

Por cierto, por si deseas ver la presentación de mi libro solidario, donde hablamos de actitud positiva incluso ante situaciones difíciles, te dejo este enlace para que puedas verlo:

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